Debido a la subida de los alquileres de los pisos en las grandes ciudades, como puede ser Madrid, muchas personas pueden verse obligadas a residir fuera de las grandes urbes, donde el precio del alquiler es mucho más económico. Pero esto no suele ser una decisión fácil: hacer viajes de más de una hora a diario para ir al trabajo o levantarse muy temprano puede generar estrés. Existen una serie de ventajas y desventajas que pueden ayudar a determinar qué hacer y resolver las posibles dudas que vengan a la cabeza:

 

Ventajas

– La vivienda. Es el motivo principal que lleva a vivir lejos de donde se trabaja a muchas personas. Madrid es el punto de referencia, ya que el precio de la vivienda de nueva construcción ha bajado un 42% durante la crisis, mientras que el metro cuadrado de la de segunda mano ha caído un 33%, aunque sigue estando fuera del alcance de muchos. La ciudad más cara para alquilar una vivienda sigue siendo Madrid, con un precio medio de 1233€ mensuales. Le sigue Barcelona, con un precio medio de 1214€.

– La comida. La cesta de la compra suele ser más económica en las pequeñas y medianas ciudades. En las grandes, es más complicado encontrar pequeños comercios y supermercados de barrio. La provincia más cara de España para hacer la compra es Burgos. En el otro extremo se encuentra Lugo, la más barata.

– La escolarización de los niños. Si vives en una población pequeña, será más fácil encontrar un colegio cerca de casa, pues no están tan saturados como los de las grandes urbes. Por lo tanto, encontrar plaza para estudiar debe resultar más sencillo.

– Mascotas. Si hay animales de por medio, las pequeñas ciudades son los lugares ideales para tener una mascota, sacarla a pasear, darle de comer y cuidarlo. La alimentación y cuidado también son más económicos, pues los servicios veterinarios suelen ser más baratos normalmente.

 

Desventajas

– Transporte. Ir de un sitio a otro, hacer la ruta de casa al trabajo y viceversa no solo es un coste económico en combustible, sino que es también un gasto temporal y personal. Es muy importante tener un vehículo propio para no gastar más dinero en combustible que el abono mensual del transporte. Pero el desgaste del vehículo es mucho mayor, además de tener en cuenta los atascos o desviaciones, que harán que el recorrido sea mucho mayor y el gasto aumente. Por otro lado, tenemos la incomodidad de transporte público, que tarda más y que se retrasa. Una alternativa interesante puede ser vivir en ciudades bien comunicadas por las redes de alta velocidad con la capital madrileña, como puede ser Málaga.

– Falta de sueño. Madrugar y llegar más tarde a casa son algunas de los inconvenientes de que el trabajo esté en un lugar lejano a la residencia habitual. Esto puede provocar una falta de sueño que derive en cansancio crónico, fatiga y el temido estrés.

Por su parte, tareas cotidianas como hacer la compra, practicar deporte o disfrutar de la familia y los amigos se acaban haciendo los fines de semana por falta total de tiempo.

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