Según un estudio de la promotora inmobiliaria Aedas Homes sobre demanda de obra nueva en el territorio nacional, la Costa del Sol se postula como el principal referente en la compra de segunda vivienda en España. Se calcula que el 76,8% de potenciales compradores de una nueva propiedad en este rincón de Andalucía tiene intención de adquirirla como segunda residencia. Este porcentaje cuadriplica la media nacional de compra, que se encuentra en un 19%. Málaga se coloca por encima de las cifras de Barcelona (4,9%), Sevilla (1,6%) o Madrid (1,3%). Únicamente la zona de Levante destaca en número de demandantes de segunda vivienda con un 28,3%, aún lejos de los números conseguidos por la provincia andaluza.

Entre la demanda de una vivienda en la Costa del Sol, ya sea como primera o segunda casa, están muy presentes los extranjeros, sobre todo, los procedentes del norte de Europa. Según este estudio, el cliente foráneo representa hasta el 75% del total de los buscadores de una casa en la Costa del Sol. Por su parte, los potenciales compradores de obra nueva en la Costa del Sol son aquellos que disponen de uno de los presupuestos medios más altos de España, rondando los 340000 euros, sólo por detrás de la demanda en Madrid, que llega a los 490000 euros.

El sector de viviendas de lujo, concentrado mayormente en la zona de Marbella, es uno de los más resistentes a la crisis económica. Los números de municipios cercanos como Estepona, Benahavís y Ojén reúnen un componente clave en los datos positivos recogidos de toda la provincia.

Por otro lado, la capital malagueña también ha iniciado en los últimos años un auge en la adquisición de viviendas de segunda residencia. La importante oferta cultural y de ocio, los servicios y las buenas comunicaciones por tierra, mar y aire atraen cada vez a más compradores de edad madura y nivel adquisitivo alto que buscan casa en el centro de la ciudad o la zona este de la misma.

La búsqueda de sol y playa ha dejado de ser el único atractivo de los compradores que se interesan por Málaga. Encontrar un entorno urbano, bien comunicado, con servicios y posibilidades de ocio se convierte en otra de las metas para parejas españolas o extranjeras que superan los 55 años, con una posición económica acomodada, que pretenden pasar largas temporadas con vistas a su futura jubilación. Que la capital se haya puesto de moda como destino de turismo urbano tiene mucho que ver con esta tendencia.

Y, aunque lo parezca, Málaga ya no sólo es objetivo de pensionistas atraídos por el encanto de la ciudad. Empleados que se trasladan a Málaga capital por motivos de trabajo también son protagonistas de esta tendencia. Muchas viviendas de nueva creación cercanas a la estación del AVE Málaga-María Zambrano van a ser habitadas al menos en un 50% por personas que vienen de fuera.

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